Cuando algún día te sientas solo y necesites una mano amiga, aquí estoy, toma la mía. Cuando una lágrima resbale y no encuentres un paño para limpiarla, aquí estoy, toma el mío
.
Cuando te sientas en la nada, y no sepas como sonreír, aquí estoy, toma mi risa .Cuando la lejanía de todos te haga sentir vacío, aquí estoy, cerca tuyo.
Cuando te encuentres sin valor para enfrentar cada uno de tus días, aquí estoy, soy valentía .Y cuando no quieras hablar porque las palabras huyeron de ti, aquí estoy, soy silencio.
Cuando sólo necesites que alguien se siente a tu lado, aquí estoy, soy compañía…Cuando el frío te invada y necesites un brazo en tu espalda, aquí estoy, toma mi abrazo.
Cuando quieras llorar sin decir nada porque la pena te embarga, aquí estoy, soy tu continente .Cuando quieras derramar alegría porque eres feliz, aquí estoy, hazme feliz.
No mires mi pequeñez, no mires mis tantas flaquezas, toma lo que necesites de mí. Aquí estoy, soy tu amigo.
Con toda mi gratitud por la gentileza que has demostrado conmigo UN AMIGO ES... una mano que siempre sostiene la tuya, estés donde estés, sin que importe la cercanía o la distancia. Un amigo es alguien que siempre está ahí, siempre, siempre atento. Un amigo es una sensación de eternidad en el corazón. Un amigo es la única puerta que siempre está abierta. Un amigo es alguien a quien puedes darle tu llave. Un amigo es una de las cosas más bellas que puedes tener y una de las mejores cosas que puedes ser...
Yo no creo haber hecho nada malo esta mañana.... Me parecieron todos muy nerviosos. Iban y venían por los pasillos, esquivándose unos a otros. Ella le gritaba a la madre de él, y los dos niños, con las manos llenas de cosas, entraban en el dormitorio de los padres, que yo tengo prohibido. La pequeña –la más amiga mía- chocó contra mí dos o tres veces. Yo le buscaba los ojos, porque es la mejor manera que tengo de entenderlos: los ojos y las manos. El resto del cuerpo ellos lo saben dominar y, si se lo proponen, pueden engañarte y engañarse entre sí; pero las manos y los ojos, no. Sin embargo, esta mañana mi pequeña ni me quería mirar. Sólo después de ir detrás de ella mucho tiempo, en aquel vaivén desacostumbrado, me dijo: “Drake , no me pongas nerviosa. ¿No ves que no vamos de veraneo, y están los equipajes sin hacer?” Pero no me tocó ni me miro. Yo, para no molestar, me fui a mi rincón, me eché encima de mi manta y me hice el dormido.
También a mi me ilusionaba el viaje. Les había oído hablar días del mar y de la montaña. No sabía con certeza qué habían elegido; pero comprendo que, en las vacaciones – y más en estas, que son mas largas que las otras dos- mi pequeña podrá estar todo el día conmigo. Y lo pasaremos muy bien, estemos donde estemos, siempre que sea juntos...Tardaron tres horas en iniciar la marcha. Fueron bajando las maletas al coche, los paquetes, la comida- que olía a gloria- y los envoltorios del último momento. Yo necesitaba correr de arriba abajo por la escalera pero me aguanté. Cuando fueron a cerrar la puerta, eché de menos mi manta. Entré en su busca; me senté sobre ella; pero el me llamó muy enfadado. – “ ¡Drake, venga! “ - , y no tuve mas remedio que seguirlo.
Mientras bajaba, caí en la cuenta de que, en el lugar al que fuéramos, habría otra manta. Ellos siempre tienen razón. Los tres mayores, mi pequeña, su hermano y yo.... Era difícil caber en aquel coche, tan cargado de bultos; pero estábamos bien, tan apretados todos.
Yo me acurruqué en la parte de atrás, bajo los pies de los niños. La madre de él se sentó en un extremo, que suele ser su sitio, y todavía no se le habían olvidado las voces de ella, porque no decía nada; solo miraba las calles y las calles y la luz, que era muy fuerte, a través del cristal... Los niños se peleaban con cualquier pretexto esta mañana; seguían muy nerviosos. Yo sufrí sus patadas con tranquilidad, porque sabía que no iban a durar y porque era el principio de las vacaciones. Cuando, de pronto, el niño le dio un coscorrón a mi pequeña, yo le lamí en cambio las piernas con cariño; pero ella me dio un manotazo, como si la culpa hubiera sido mía. La miré para ver si sus ojos me decían lo contrario. Ella, mi pequeña quiero decir, no me miraba. Fue cuando ya habíamos perdido de vista la ciudad. Él se echó a un lado y paró el coche. Los de delante daban voces los dos no se si por qué discutían o por qué. La madre de él no decía nada; ya antes había empezado a decir algo, y ella la corto con muy malos modales. Tampoco los niños decían nada..... Él bajó del coche y cerro de un portazo; le dio la vuelta; abrió la puerta del lado de los niños, y me agarró por el collar. Yo no entendí. Quizá quería que hiciese pis , pero yo lo había hecho en un árbol mientras cargaba y disponía los bultos. Empujó con violencia las puerta, y volvió a sentarse al volante . Oí el ruido del motor .
Alcé las manos hacia la ventanilla ; me apoyé en el cristal ,detrás de él vi la cara de mi pequeña con los ojos muy redondos ; le temblaban los labios ... Arrancó el coche , y yo caí de bruces. Corrí tras él , porque no se daban cuenta de que yo no estaba dentro ; pero aceleró tanto que tuve que detenerme cuando ya el corazón se me salía por la boca... Me aparté, porque otro coche, en dirección contraria, casi me arrolla.
Me eché a un lado, a esperar y a mirar , porque estoy seguro de que volverán por mí.......Tanto miraba en la dirección de los desaparecidos que me distraje y un coche negro no pudo evitar atropellarme....... No ha sido mucho: un golpe seco que me tiró a la cuneta..... Aquí estoy.
No me puedo mover. Primero porque espero que vuelvan a este mismo sitio en el que me dejaron; segundo, porque no consigo menear esta pata. Quizá el golpe del coche negro aquél no fue tan poca cosa como creí........ Me duele la pata hasta cuando me la lamo. Me duele todo....... Pronto vendrá mi pequeña y me acariciará y me mirará a los ojos. Los ojos y las manos de mi pequeña, nunca serán capaces de engañarme. Aquí estaré... Si tuviese siquiera un poco de agua: hace tanto calor y tengo tanto sueño...... No me puedo dormir. Tengo que estar despierto cuando lleguen... Me siento más solo que nadie en este mundo... Aquí estaré hasta que me recojan.